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Օգոստոս 21, 2018
Armenidad, Últimas noticias, Nuestra voz
20.07.2018 | 16:20

Es hora de la alerta nacional. Declaración del RAG sobre la crisis en la Iglesia

La República de Armenia, así como la totalidad del pueblo armenio, hoy sale al encuentro de una nueva realidad nacional y política. La “Revolución de terciopelo”, con sus principios, perspectivas y objetivos, llegó para desplegar nuevas expectativas sobre el horizonte de la vida armenia. Sobrevino un corte abrupto de la gangrena, los errores y los fracasos del pasado, allanando el camino hacia nuevas condiciones democráticas, con el establecimiento de la justicia social y la afirmación de los derechos humanos.

 

Por esa razón, junto a toda la armenidad, el partido Ramgavar Azadagán, con sus estructuras en la Madre Patria y en la Diáspora, también celebró sin reservas la “Revolución de terciopelo”, sus principios y su audaz líder.

 

Sin embargo, las manifestaciones en curso y los hechos que perturban la tranquilidad pública no se concilian con esta brillante perspectiva. Nos referimos al movimiento “Nueva Armenia, nuevo patriarca”. Nuestro pueblo está agradecido al gobierno recién establecido, que protege las libertades de expresión y de conciencia. Sin embargo, este movimiento contra el Patriarca de Todos los Armenios, con sus manifestaciones, consignas y actos, no se corresponde con los estándares de los países civilizados, tal como lo demuestra con sus propósitos desestabilizadores de nuestras centenarias instituciones sagradas.

 

 

 

 Estas iniciativas, reconocidas por los mismos cabecillas del movimiento como dictadas, dirigidas y financiadas por estructuras extranjeras, se proponen quebrantar el tejido social, las tradiciones y los principios sagrados. En consecuencia, este ataque externo nos impone la resistencia y la réplica nacional, en aras de proteger nuestras sagrados valores nacionales.

 

A los efectos de poder proteger nuestros valores y sagrados intereses, debemos conocer una serie de hechos y realidades históricas.

 

  • a)     De acuerdo con los cánones y tradiciones de la Iglesia Armenia, el Patriarca de Todos los Armenios se elige en forma vitalicia. Sólo nuestro Señor Todopoderoso está calificado para determinar la duración de ese ministerio.

 

  • b)    De acuerdo con la Carta Canónica de la Iglesia Apostólica Armenia, la elección del Patriarca de Todos los Armenios se realiza por medio de la Asamblea Nacional General de la Iglesia, que comprende las diócesis de Armenia y de la Diáspora. Por lo tanto, la Santa Sede de Echmiadzin y el Patriarca de Todos los Armenios sirven como enlaces orgánicos representativos entre las poblaciones armenias de la Madre Patria y la Diáspora. En esta circunstancia, el Patriarca de Todos los Armenios es el líder espiritual de los diez millones de armenios. A ninguna agupación le compete hablar o de hacer demandas en nombre de estas diez millones de personas.

 

  • c)     Cualquier violación canónica o estructural a través de provocaciones unilaterales, tendrá características trágicas para Armenia y la Diáspora. Todo ciudadano consciente debe conocer esta realidad. Todo ciudadano consciente debe ser buen conocedor de esta realidad.

 

  • d)    En virtud de la reafirmación de los principios democráticos en Armenia, la Iglesia y el Estado son estructuras separadas, y el Estado es el garante del ministerio espiritual de la Iglesia. El Estado también es el garante de la libertad individual y los derechos humanos. El patriarca de todos los armenios, independientemente de su supremacía jerárquica espiritual, está comprendido dentro del alcance de los derechos humanos.

 

Al tiempo que protege el derecho de los manifestantes a la libre expresión, el Estado no está exento de la obligación de proteger a las personas y las instituciones. La policía, que es un símbolo del Estado, no cumplió con sus deberes, alentando así a los infractores y poniendo en peligro la seguridad del Patriarca Supremo, recibiendo, por ese motivo, severas críticas.

 

  • e)     Desafortunadamente, los agitadores usan como pretexto los problemas acuciantes de nuestra Iglesia para llevar adelante sus objetivos ocultos. Todos los primados de las diócesis, los obispos y la mayor parte de la feligresía han salido en defensa de la Santa Sede y del Catolicós, al mismo tiempo conociendo y determinando que ha llegado el momento de quitarles a los rebeldes el argumento de las necesarias reformas de la Iglesia, y poniendo en funcionamiento los nuevos reglamentos de la Iglesia Apostólica Armenia. De acuerdo con nuestra Constitución Nacional, este estatuto prevé una fuerte estructura del Poder Ejecutivo, que opere bajo la autoridad suprema del Patriarca.

 

Las fuerzas externas identificadas, que usan a una serie de armenios desvariados, seguramente tienen la intención de mantener a nuestro pueblo ocupado con cuestiones secundarias, a fin de debilitar su actitud vigilante con respecto a las amenazas militares en la frontera.

 

Esta estrategia también tiene como objetivo posponer las mejoras necesarias en el país, lo que socava el desarrollo económico y el alistamiento militar de nuestra patria.

 

Solicitamos, más bien exigimos, que las nuevas autoridades de Armenia pongan fin a su imperdonable indiferencia y pongan bajo su protección a la Santa Sede y Su Líder, para que puedan entregarse inmediatamente a la concreción de los objetivos y las promesas de la “Revolución de terciopelo”.

 

Hoy, la palabra del primer ministro Nikol Pashinyan puede detener mágicamente todo este movimiento. La gente está esperando esa palabra, y ahora. No hay justificación para ninguna demora.

 

PARTIDO RAMGAVAR AZADAGÁN

 

21 de julio de 2018

 

 



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